El mundo del cine está de luto tras confirmarse la muerte del actor británico Tim Curry a los 80 años. De acuerdo con medios estadounidenses, el actor falleció durante la noche tras enfrentar complicaciones de salud durante más de una década.

Curry dejó una huella imborrable en la cultura pop gracias a su increíble versatilidad para dar vida a personajes inolvidables como el Dr. Frank-N-Furter en «The Rocky Horror Picture Show» o el temible payaso Pennywise en la serie de «It» de 1990.
En 2012, la vida del actor dio un giro cuando sufrió un derrame cerebral que le provocó parálisis y lo llevó a usar silla de ruedas. A pesar de que esto limitó sus apariciones frente a las cámaras, Curry demostró una resiliencia admirable al mantenerse activo en la industria mediante el doblaje y diversas apariciones especiales, demostrando que su pasión por actuar seguía viva.
Con una filmografía que abarcó desde clásicos como Mi pobre angelito 2 y Clue hasta numerosos proyectos de voz, Tim Curry se despide dejando un legado monumental. Su capacidad para transitar entre la comedia, el terror y los papeles de villano lo consagró como uno de los artistas más queridos del cine y la televisión.


